Una piscina no se puede construir en cualquier tipo de terreno porque no todas las superficies terrestres son aptas o válidas para la construcción de piscinas. Uno de los aspectos más importantes a la hora de realizar una piscina es nivelar bien para evitar problemas en un futuro como son: el movimiento de tierras, conocer el tipo de suelo; y por supuesto, valorar la presencia de agua en la piscina. Con la piedra natural para piscina se soluciona este problema.

Propiedades y beneficios de la piedra natural en piscinas

Las piedras naturales en las piscinas presentan una gran serie de beneficios, por ejemplo, son un tipo de material de construcción que tiene la propiedad de permanecer inalterables durante muchos años. Además, son permeables, resistentes a la compresión, tensión, flexión e impactos o intrusión de otros cuerpos.

Estas propiedades físicas y químicas dependerán de la composición de las rocas que utilicemos para nivelar la piscina, existen una gran variedad de piedras que se emplean en construcción. Las piedras naturales de piscina que se utilizan para nivelar los distintos depósitos de agua que construimos son de muy distinto tipo.

Aplicaciones piedra natural piscinas

Las aplicaciones de la piedra natural para una piscina son de muy distinto tipo, durante la fase de construcción de la piscina se usa para nivelar la piscina y crear pendientes. Es una técnica novedosa que tiene más beneficios que la utilización de hormigón para crear la pendiente de estos depósitos de agua; uno de los beneficios es que aceptan cuerpos extraños, o que aceptan pequeñas dilataciones que se producen en la piscina cuando echamos el agua, algo que no ocurre con el hormigón. Por otro lado, el trabajo de nivelar es más rápido que con el hormigón, lo que reduce el precio de la construcción de la piscina; prueba de ello son otros proyectos que ha realizado nuestra empresa.

¿Cómo nivelar un terreno para una piscina?

Para nivelar un terreno a la hora de construir una piscina se siguen los siguientes pasos:

  1. Establecer el perímetro de la piscina: planificar como va a ser de grande y su profundidad.
  2. Cavar y vaciar: sacar toda la tierra necesaria para hacer el hueco de la piscina.
  3. Compactar y rastrillar el suelo: primero eliminaremos posibles terrones de tierra con la azada, luego con una pala comenzaremos a echar los pequeños fragmentos de roca natural.
  4. Comprobaremos el nivel: con el nivel veremos si todas las zonas tienen la misma cantidad de rocas, y si se han creado posibles montículos.
  5. Se instalará la piscina.

Y es que un buen planteamiento inicial de la piscina y utilizar un buen material como la piedra natural , nos puede evitar tener que realizar posibles arreglos por roturas en un futuro, con sus consecuentes costes.

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