Los gaviones son unos muros de piedra pala lidiar con los aumentos del caudal. Se colocan de tal forma que haga las veces de muro de contención. Para que puedan filtrar el agua que retienen, en su composición, las piedras más grandes se sitúan en la parte inferior. De esta forma las de menor dimensión se sitúan en su parte superior aliviando el peso total que debe soportar la estructura del muro.

Para poder construir un muro con piedras, que sea capaz de sostener el aumento de los niveles de los ríos, se sigue el siguiente procedimiento: se rellena una malla de metal de acero inoxidable con rocas, tierra o mimbre, según el objetivo que se esté persiguiendo. Es importante que su contenido de carbono sea el mínimo posible.

Bien es cierto que la fabricación de estos muros no requiere un conocimiento profundo ni una gran habilidad. Por esta razón, su utilización en las obras suele ser frecuente ya que se gana mucho tiempo y es tan efectivo como otras técnicas.

muros de piedra contra aumento de caudal

Filtración de los muros, aumento de caudal

Las mallas que recubren todas las piedras están electrosoldadas para garantizar que su rigidez sea fuerte y no de lugar a posibles fracturas a lo largo del muro que forma. Lo normal es que la mayoría de estos muros de contención que lidian con la crecida de caudal estén compuestos por piedras. Estas son un elemento que tiene como una de sus características principales la impermeabilidad. Gracias a ella, el agua consigue atravesar los muros de una manera bastante dosificada, lo que hace que se alivien las posibles tensiones hidrostáticas.

Una particularidad a destacar de estos tipos de muros es su excelente y rápida integración dentro del medio en el que se emplazan. Al estar compuestos por elementos naturales no interrumpe la proliferación de vida en dicho ecosistema. Aunque pueden adquirir diferentes formas, lo habitual es encontrarlos en forma de cajas rectangulares. Su grosor no suele exceder los dos metros y medio.

Este tipo de estructura cuenta con grandes ventajas:

  • Gracias al proceso sencillo que se sigue para su construcción, presenta un alto grado de adaptabilidad a la forma del entorno. Además, su composición por piedras hace que se pueda construir incluso en zonas ya inundadas.
  • Tiene una labor de presa. Permite un flujo continuo y moderado de agua, a la vez que obstaculiza y filtra aquellos materiales perjudiciales para el ecosistema.
  • Su estructura es compacta y discontinua. Gracias a esta cualidad se hace realmente difícil que vuelque o que se deslice a lo largo de su emplazamiento.
  • En comparación con las presas al uso, su coste de producción es menor.

En definitiva con muros de piedra pala lidiar con los aumentos del caudal se consigue salvaguardar las zonas donde se ha construido.


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