Los muros de piedra para el aislamiento térmico de edificios son una de las soluciones que más utilizamos en el sector de la construcción. Principalmente, por las excelentes propiedades que presenta la piedra natural, como es el caso del granito y la caliza.

En primer lugar, hemos de señalar que este material posee una elevada inercia térmica gracias a su gran masa, lo cual hace posible que su rendimiento sea considerable. No obstante, en ello intervienen también dos factores importantes como son la conductividad del tipo de piedra empleada y su grosor.

Muros de piedra para el aislamiento térmico

Tampoco podemos pasar por alto que es completamente ignífuga. La resistencia al fuego de la piedra natural nos aporta una seguridad total contra incendios en fachadas y otros paramentos, interiores o exteriores. Gracias a que soporta bien las altas temperaturas, solemos usarla para el revestimiento de chimeneas y estufas.

Otra de las ventajas de las que podemos beneficiarnos si nos decantamos por muros de piedra para el aislamiento térmico es que también disfrutaremos de un excelente aislamiento acústico. De hecho, sus propiedades son comparables a las del hormigón ya que su valor de atenuación es parecido.

El granito y la caliza, dos soluciones interesantes para muros de piedra para el aislamiento térmico

En resumidas cuentas la piedra natural, como es el caso del granito y la caliza, acumula el calor y lo va liberando lentamente. El efecto es similar al que produce una gran masa de agua (como el mar, un río o un lago), que hace posible que las temperaturas sean siempre agradables en las zonas cercanas, como la costa.

¿Cómo explicaríamos si no, por ejemplo, que las iglesias sean tan frescas a pesar de que estemos en pleno verano? Los muros de piedra para el aislamiento térmico son ideales en lugares donde la media entre las temperaturas diurnas y nocturnas son confortables, puesto que contribuyen a mantener siempre esa media.

Ahora bien, allí donde sean muy extremas será necesario que apliquemos una capa adicional que evitará la fuga de calor al exterior en invierno y el exceso de captación durante el estío. Una solución que nos permitirá acabar con los puentes térmicos y reducir notablemente el consumo energético.

El granito es una de las piedras naturales de mayor dureza y resistencia, mientras que la caliza es una roca permeable perfecta para revestimientos exteriores, debido también a su extraordinaria belleza. Ambas son ideales para la construcción de piscinas.

Sobre todo el granito, por su baja porosidad y su bajo coeficiente de absorción de agua. Hemos de apuntar también que la piedra natural soporta muy bien los cambios bruscos de temperatura y las inclemencias meteorológicas como las heladas.

Así que nada mejor que optar por muros de piedra para el aislamiento térmico de nuestra vivienda si queremos disfrutar de un hogar confortable y acogedor, sea la época del año que sea.

Categorías: muros de piedra

1 comentario

Paola · julio 13, 2021 a las 10:37 am

Que pasa si el muro es de caliza en un clima húmedo junto al mar?

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