El final de 2020 y el inicio del 2021 serán recordados, en meteorología, por el frío y la gran cantidad de nieve caída en la península. En zonas donde no se está acostumbrado a ver nevadas, se llegaron a acumular, con la llegada de la borrasca Filomena, hasta 60 centímetros de nieve. Esta, con la lluvia o la subida de temperaturas, se deshace, por lo que debemos estar atentos y apostar por soluciones como los muros de piedra para el deshielo . Explicamos, a continuación, más detalles.

muros de piedra para el deshielo

Tras la gran nevada, llega el gran deshielo

Las nevadas se extendieron a lo largo de toda la geografía española. Muchos pueblos y ciudades llegaron a estar ‘enterrados’ en nieve, con espesores nunca vistos. Había que remontarse a mediados del siglo XX para recordar una nevada de tal magnitud en algunas zonas del centro peninsular. Calles llenas de montones de nieve, hielo en aceras y calzadas, tejados que casi colapsan por el peso de la nieve…

Tras la nevada, llegaron las complicaciones. A los problemas de movilidad, por la gran cantidad de nieve caída, se les sumaron las bajísimas temperaturas, que hicieron que la nieve se compactara. Posteriormente, se produce la temida fusión de la nieve, es decir, el deshielo.

El deshielo puede ser igual o más peligroso que la propia nevada en sí, ya que en grandes acumulaciones puede provocar importantes consecuencias en los ríos: toda esa nieve se deshace, tanto por la lluvia como por la subida de temperaturas, y provoca riadas incontrolables de barrancos, arroyos o ríos. Es aquí cuando la gestión de las cuencas hidrográficas en España entra en juego, intentando aprovechar la mayoría de esta agua que puede quedar retenida en pantanos; pero, en otros casos, el agua debe fluir hasta el mar de manera natural, provocando a su paso problemas destacados.

Los muros de piedra para el deshielo, nuestros aliados

Para prevenir estos problemas y proteger todo tipo de espacios (viviendas, campos, zonas deportivas, parques…), muchos particulares y administraciones públicas apuestan por muros de piedra, los cuales logran que el agua no penetre en algunas zonas y, sobre todo, hacen que esta siga su cauce sin laminar la crecida del río. Muros de este material, la piedra, que actúan como un auténtico dique de contención, como podemos ver; y, además, se pueden integrar perfectamente en el entorno.

Existen diferentes muros que podemos usar como diques y de todo tipo de materiales. Granito, caliza o marmolárea son algunos de los más usados.

Los muros de piedra para el deshielo son unas grandes opciones para ser usados como diques. Estos muros evitarán que el agua de una riada llegue a afectar a zonas habitadas, campos o inmuebles, entre otros lugares.


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