La piedra es un material que ofrece muchas posibilidades ornamentales en los jardines. Concretamente, los muros de piedra para jardín son un recurso sencillo y a la vez elegante. Además de compartimentar el espacio, estas paredes sirven para embellecer este tipo de espacios. Hay varios tipos de muros, cada uno de los cuales desempeñan funciones tanto decorativas como útiles.

Muros de piedra para jardín

Clases de paredes y posibilidades que ofrecen

Entre los tipos de paredes que podemos encontrar en un jardín tenemos muros de contención, gaviones, fuentes de piedra naturales y paredes destinadas a atraer la atención de los visitantes. Los muros de contención tienen como misión la formación de gradas o terrazas partiendo de muros de piedra. Además de crear unos magníficos efectos visuales, este tipo de paredes ayudan a prevenir la erosión del terreno.

Otro tipo de muros de piedra para jardín que ofrecen unos resultados fantásticos tanto desde el punto de vista ornamental como funcional son los gaviones . Este tipo de tapias se componen de un enrejado de metal en cuyo interior se disponen las piedras. Generalmente se utilizan cantos rodados u otro tipo de piedras irregulares para el relleno. Son muy usados para la contención de taludes.

El agua es un elemento siempre favorecedor para un jardín. Con este elemento pueden crearse efectos interesantes, como cascadas, pequeños estanques o fuentes. El agua, además de crear efectos decorativos, también transmite un sentimiento de relajación y de paz. Es necesario cercar estas fuentes o estanques con muros de piedra para jardín. Los sillares de un cierto tamaño de forma rectangular suelen ofrecer un buen resultado en estos casos.

Hay otro tipo de muros de piedra para jardín que desempeñan una función puramente ornamental. Los paredes hechas con piedra natural ofrecen unos atractivos contrastes con las plantas, aspecto que va a llamar la atención de los visitantes nada más entrar en el recinto. Otro ejemplo de esta clase de paredes es aquella que está compuesta por columnas de piedra natural. Aunque la función de estas paredes es principalmente decorativa, también sirven para compartimentar las distintas partes del jardín.

En jardines donde no exista una uniformidad en el terreno, los muros formados con grandes piedras irregulares pueden ser una solución perfecta para salvar los distintos desniveles de la parcela. Si junto con estas piedras se ubican escaleras de este mismo material, se puede conseguir un efecto estético de gran belleza.

 

Por último, encontramos muros de piedra para jardín que guardan la intimidad de los usuarios y evitan que estos sean vistos desde fuera. En estos tabiques se pueden utilizar multitud de piedras, de diversas formas y colores. Estos son algunas de las ideas con las que se pueden decorar los jardines con muros de piedra.


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